Qué comen las larvas BSF y
cómo alimentarlas bien
Sustratos recomendados, porciones por etapa, qué evitar y cómo variar la proteína para obtener una larva más nutritiva al cosechar.
Las larvas BSF comen materia orgánica en descomposición. No son selectivas, pero sí responden muy distinto según la calidad del sustrato. Un buen sustrato se traduce en larvas más grandes, más nutritivas y en menor tiempo de producción.
Base ideal para cualquier camada. Cáscaras, restos de cocina, frutas pasadas. Aportan humedad y carbohidratos para energía.
Excelente para balancear humedad. Absorbe el exceso de líquido y aporta fibra y proteína vegetal. Mezclar con sustratos húmedos.
Las larvas la consumen bien. Rica en materia orgánica. Ideal en zonas cafeteras. No usar más del 30% del sustrato total para evitar acidez.
La fuente proteica más accesible. Acelera el crecimiento notablemente. Usar siempre fresca o semifermentada, no seca. Máximo 40% del total.
El booster proteico más controlado. Humedece antes de aplicar. Ideal para la fase de engorde de la larva (días 10–15). Eleva la proteína del tejido de la larva.
El sustrato más alto en proteína. Solo para las últimas 48–72h antes de cosecha. Eleva el perfil de aminoácidos de la larva cosechada. Genera olor fuerte.
La proteína del tejido de la larva BSF varía entre el 38% y el 48% dependiendo directamente de lo que comió en los últimos días. Puedes "programar" una larva más nutritiva ajustando el sustrato en la última semana:
¿Tienes dudas sobre el sustrato de tu criadero?
Cuéntale a Juliana qué materiales tienes disponibles en tu zona y te dice cómo combinarlos para sacarle el máximo a tu camada.